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ToggleLa identificación de peligros es el punto de partida obligatorio de cualquier Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo y la base sobre la que se construyen todas las actividades preventivas de una organización. Realizarla correctamente requiere seguir cuatro pasos esenciales: primero, seleccionar una metodología de evaluación de riesgos adecuada a la organización —como el método del INSHT, la GTC-45 o el AMFE—; segundo, conocer en profundidad todas las zonas, actividades rutinarias y no rutinarias, incluyendo las ejecutadas por contratistas, entrevistando directamente a las personas involucradas; tercero, clasificar cada peligro identificado por tipología —biológico, físico, químico, psicosocial, biomecánico, de seguridad o de fenómenos naturales—; y cuarto, incorporar variables objetivas —como el número de personas expuestas o la ausencia de controles actuales— para reducir la subjetividad en la valoración de la probabilidad y gravedad de cada riesgo. El proceso culmina con la priorización de los riesgos más significativos y la determinación de los controles necesarios para prevenir accidentes y enfermedades laborales. Sin una identificación de peligros rigurosa, sistemática y documentada, ninguna otra medida preventiva tendrá una base técnica sólida sobre la que sustentarse.
Cómo realizar la identificación de peligros
La identificación de peligros de Seguridad y Salud en los Trabajadores, corresponde al mecanismo principal desde el punto de vista prevencionista, para tener el horizonte claro de las actividades requeridas para precisamente evitar que estos se manifiesten.
Igualmente, si se quiere definir un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, la identificación de peligros es la entrada principal, en conjunto con la identificación de requisitos legales, para definir todos los demás elementos que componen el Sistema.
Es por ello que la identificación de peligros no puede ser tomada a la ligera, y debe ser realizada con la mayor conciencia posible.
Así mismo definir la metodología a través de la cual se va a desarrollar la evaluación de los riesgos y definir los controles, es fundamental también, para que el ejercicio resulte exitoso.
Es necesario recordar que, de esta actividad, y de que se haga correctamente, dependerán la definición de todas las actividades de prevención.
Empezaremos entonces a definir los pasos a tener en cuenta para poder realizar esta actividad de forma adecuada, con el fin de que finalmente sirva para evitar accidentes y enfermedades laborales, lo cual es el principal objetivo y finalidad.
1. Definir la metodología para la evaluación de riesgos
Lo primero a definir, es la metodología a utilizar para realizar la evaluación de los riesgos derivados de la identificación de los peligros.
Las metodologías a utilizar son variadas, y realmente no es trascendental seleccionar una u otra. Lo importante realmente es que se ajuste a lo que la organización espera, y sea fácil de entender para las personas que vayan a desarrollar la actividad.
Metodologías como:
- Método de Evaluación General de Riesgos del INSHT
- Guía Técnica Colombiana GTC-45
- Análisis Modal de Fallos y Efectos (AMFE)
Pueden ser utilizadas para lograr el objetivo, que es el de tener una perspectiva de cuales son aquellos riesgos que más impactan la seguridad y salud de los trabajadores, que pueden desencadenar en una enfermedad o accidente laboral.
2. Conocer la organización y sus actividades
Previo a la identificación de los peligros, es necesario que sean identificados todas las zonas y labores que se realizan en la organización, con el fin de abarcar el 100% de los posibles peligros que se pueden identificar.
Así mismo, se requiere que sean identificadas también, todas las actividades no rutinarias que tal vez no se estén ejecutando mientras se esté realizando la identificación de peligros.
Las actividades realizadas por contratistas, también deben ser identificadas ya que están deben estar incluidas dentro de las actividades de prevención en la gestión de contratistas.
Una buena estrategia para identificar, sobre todo, aquellas actividades no rutinarias y las realizadas por los contratistas, es reunirse con el personal de mantenimiento y el personal de compras o contratación, quienes tiene un panorama más claro de dichas actividades.
Como dato adicional, es importante que, mientras se esté realizando la identificación de peligros, se realicen entrevistas a las personas que realizan cada actividad con el fin de tener una perspectiva más clara de la actividad realizada directamente de la persona involucrada.
Esto nos dará primero, una idea más clara de lo que se hace, y segundo podremos en conjunto con la persona entrevistada, identificar posibles peligros que a primera vista no se tuvieron en cuenta
3. Clasificación de los peligros
Para realizar una buena identificación de peligros, es necesario conocer cuáles pueden ser los tipos de peligros que se pueden presentar en la organización, y para ello, se debe realizar una clasificación de estos peligros, con su respectiva descripción.
A medida que se vayan identificando los peligros asociados a las labores y zonas de la organización, cada peligro identificado debe estar enmarcado en dicha clasificación y descripción.
De esta forma podemos, al final del ejercicio, categorizar los peligros más representativos de acuerdo a esta clasificación.
Los peligros pueden ser clasificados como, por ejemplo, en:
- Peligros Biológicos
- Peligros Físicos
- Peligros Químicos
- Peligros Psicosociales
- Peligros Biomecánicos
- Peligros de condiciones de seguridad
- Peligros de Fenómenos Naturales
4. Incluir variables adicionales para la evaluación de riesgos
Como comentamos anteriormente, posterior a la identificación de los peligros, es necesario realizar la valoración de los riesgos asociados para determinar qué tan probable es que ocurra un accidente o enfermedad derivado de cada peligro y, si ocurre, que tan grave es la consecuencia.
La valoración de dichos riesgos generalmente es muy subjetiva, a consideración de la persona que está realizando la identificación de los peligros; sin embargo, dentro de la metodología de identificación, se pueden incluir variables que permitan tener un criterio más objetivo a la hora de calificar los riesgos.
Por ejemplo, variables como la cantidad de personas expuestas al peligro, puede ser un factor que determine una mayor probabilidad de ocurrencia. Si no existen controles actuales que minimicen el peligro, también determinarán mayor probabilidad de ocurrencia.
El reto es tratar de evitar que la evaluación de riesgos, sea definida por supuestos o consideraciones subjetivas, y tratar de condicionar a la persona que valora, con variables de valoración definidas y objetivas.
Así entonces tendremos definidos los pasos mínimos a tener en cuenta para realizar la identificación de peligros lo más objetiva posible sin dejar de lado ninguna actividad o zona dentro de nuestra organización.
Realizada la valoración de riesgos, será necesario priorizar los riesgos más significativos o impactantes dentro de la organización, con el fin de determinar los controles a implementar para su mitigación.
Esto proceso, que inicia con la identificación de peligros, y finaliza con la determinación de controles, como podemos ver, es la principal fuente para los prevencionistas, para definir las actividades que requiere la organización con el fin de prevenir accidentes o enfermedades laborales.
¿Cuándo se debe realizar la identificación de peligros?
La identificación de peligros no es una actividad puntual que se realiza una sola vez y queda archivada. Para que cumpla su función preventiva, debe llevarse a cabo de forma periódica y también cada vez que se produzcan cambios relevantes en la organización o en las condiciones de trabajo. Saber cuándo es obligatorio o conveniente realizarla es tan importante como saber cómo hacerla.
Estos son los momentos clave en los que debe ejecutarse o actualizarse una identificación de peligros:
Antes de iniciar actividades en un nuevo lugar de trabajo. Cuando la organización comienza operaciones en unas instalaciones nuevas o abre un nuevo centro de trabajo, la identificación de peligros debe realizarse antes de que los trabajadores empiecen a desarrollar sus funciones, sin excepción.
Al incorporar nuevos procesos, maquinaria o tecnología. La introducción de nuevos equipos, herramientas, sustancias químicas o procedimientos genera peligros que no estaban presentes anteriormente y que no estarán recogidos en la identificación previa. Cualquier cambio de este tipo obliga a revisar y actualizar el análisis.
Cuando se producen cambios en la organización del trabajo. Modificaciones en los turnos, en la distribución de tareas, en los puestos de trabajo o en la incorporación de nuevos perfiles de trabajadores —incluyendo personal especialmente sensible, como trabajadoras embarazadas o trabajadores con discapacidad— requieren una revisión específica.
Tras la ocurrencia de un accidente, incidente o enfermedad laboral. Cualquier evento con consecuencias reales o potenciales sobre la salud de los trabajadores debe activar una revisión de la identificación de peligros en el área afectada, con el objetivo de detectar peligros que no fueron identificados o que fueron subestimados en su valoración.
De forma periódica y planificada. Con independencia de que se produzcan cambios o incidentes, la identificación de peligros debe revisarse con una frecuencia establecida dentro del programa preventivo de la organización. La periodicidad dependerá del nivel de riesgo de las actividades, pero en ningún caso debería superar los dos años sin una revisión formal.
Cuando los resultados de la vigilancia de la salud así lo indiquen. Si los datos de salud de los trabajadores revelan patrones de enfermedades o alteraciones que podrían estar relacionados con las condiciones de trabajo, es necesario revisar la identificación de peligros para comprobar si existen peligros no detectados o controles insuficientes.
En todos estos casos, la actualización de la identificación de peligros debe quedar documentada, fechada y comunicada a los responsables de área y a los trabajadores afectados, cerrando el ciclo con la revisión de los controles existentes y la planificación de nuevas medidas preventivas si fuera necesario.
Identificación de peligros y riesgos: ejemplos prácticos
Conocer la teoría de la identificación de peligros es imprescindible, pero su verdadero valor se comprende cuando se aplica a situaciones concretas del entorno laboral. A continuación se presentan ejemplos prácticos organizados por tipología de peligro, que ilustran cómo se traslada el proceso de identificación a la realidad de diferentes sectores y puestos de trabajo.
| Tipo de peligro | Situación o peligro identificado | Riesgo asociado | Ejemplo de sector o puesto |
|---|---|---|---|
| Biológico | Contacto con fluidos corporales o agentes patógenos | Contagio de enfermedades infecciosas | Personal sanitario, laboratorios, gestión de residuos |
| Físico | Exposición prolongada a niveles elevados de ruido | Pérdida auditiva progresiva | Industria manufacturera, construcción, aeropuertos |
| Físico | Trabajo en ambientes con temperaturas extremas | Golpe de calor, hipotermia o quemaduras | Fundiciones, cámaras frigoríficas, trabajo exterior |
| Químico | Manipulación de productos de limpieza o disolventes sin ventilación adecuada | Irritación respiratoria, intoxicación o quemaduras químicas | Industria química, limpieza industrial, laboratorios |
| Químico | Inhalación de polvo de sílice durante trabajos de corte o demolición | Silicosis y otras enfermedades respiratorias crónicas | Construcción, minería, industria cerámica |
| Psicosocial | Carga de trabajo excesiva de forma sostenida en el tiempo | Estrés laboral, síndrome de burnout | Atención al cliente, sanidad, docencia |
| Psicosocial | Trabajo nocturno o a turnos rotativos sin descanso adecuado | Alteraciones del sueño, fatiga crónica y problemas cardiovasculares | Industria 24h, seguridad, hostelería |
| Biomecánico | Manipulación manual de cargas pesadas con posturas incorrectas | Lesiones musculoesqueléticas en espalda y extremidades | Logística, almacenes, sector sanitario |
| Biomecánico | Trabajo prolongado frente a pantallas sin pausas ni ergonomía adecuada | Fatiga visual, cervicalgia y tendinitis | Oficinas, call centers, desarrollo de software |
| Condiciones de seguridad | Suelos mojados o irregulares sin señalización | Caídas al mismo nivel con riesgo de fracturas | Hostelería, industria alimentaria, limpieza |
| Condiciones de seguridad | Trabajos en altura sin sistemas de protección colectiva ni EPP adecuado | Caída en altura con consecuencias graves o mortales | Construcción, mantenimiento de instalaciones, montaje industrial |
| Condiciones de seguridad | Instalaciones eléctricas deterioradas o sin mantenimiento | Electrocución, incendio o explosión | Industria, mantenimiento de edificios, obra civil |
| Fenómenos naturales | Exposición a radiación solar durante trabajos exteriores prolongados | Golpe de calor, quemaduras y riesgo de cáncer de piel | Agricultura, obra civil, jardinería |
Estos ejemplos ponen de manifiesto que la identificación de peligros abarca una realidad muy amplia y diversa. Por eso, es fundamental que el proceso se realice con el conocimiento directo de las personas que ejecutan cada tarea, con una clasificación sistemática por tipología y con el respaldo de una herramienta de gestión HSE que permita documentar, priorizar y hacer seguimiento de los controles establecidos para cada riesgo identificado.
Software HSE para la identificación de peligros y riesgos
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