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ToggleEn un Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo, no se puede controlar lo que no se conoce ni clasifica. Los riesgos SST se agrupan en seis grandes categorías: físicos (ruido, temperatura, radiaciones, trabajo en alturas), biológicos (bacterias, virus, hongos), ergonómicos (malas posturas, sobreesfuerzos), psicosociales (estrés, carga laboral excesiva), mecánicos (herramientas, maquinaria) y ambientales (emisiones, residuos peligrosos, contaminación). Una vez identificados y clasificados, la gestión eficaz se reduce a tres pasos: identificar los riesgos presentes en cada actividad y puesto de trabajo, valorarlos según su probabilidad y consecuencia, y establecer controles que los eliminen o mitiguen —desde la reingeniería de procesos hasta la entrega de equipos de protección individual adecuados—. Clasificar correctamente los riesgos no es un requisito burocrático: es la base sobre la que se construye cualquier acción preventiva que proteja de verdad a los trabajadores.
Tipos de riesgos en SST
La importancia de la gestión de los riesgos cada día va cobrando mayor importancia, y más aún cuando las organizaciones deben alinearse a políticas que garanticen una gobernanza basada en la sostenibilidad de forma responsable, la prevención y la reacción efectiva ante accidentes de trabajo. Son premuras de obligatorio cumplimiento y están reguladas por los entes encargados de velar por la vigilancia de la salud física y psicológica de los colaboradores.
En este sentido, contar con un Sistema de Gestión de la Salud y Seguridad en el Trabajo (SG SST) que cuente con determinados elementos clave, representa una ventaja sumamente importante en el mercado actual, que va más allá de solo cumplir los requisitos y normas, sino que al contrario se preocupa y ocupa en garantizar un ambiente de trabajo que garantice condiciones laborales idóneas a las capacidades y habilidades de los colaboradores, además de que sea amigable y responsable con el medio ambiente.
¿Cuáles son los tipos de riesgos que existen en SST?
Los riesgos se pueden clasificar de acuerdo a los factores de riesgo, en relación a su nivel de consecuencia y por el nivel de exposición; como sabemos, dependerá del tipo de actividad que ejecute y el ambiente de trabajo. De hecho, actualmente los tipos de riesgos SST que existen son:
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Riesgo físico
Este tipo de riesgo está estructurado por factores como la humedad, temperatura, ruido, iluminaciones, radiaciones, trabajo en alturas, entre otros, de hecho, los efectos en la salud física de los colaboradores pueden perdurar a largo plazo e inclusive pueden llegar a ser irreversibles.
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Riesgo biológico
Nace a raíz de la proliferación de bacterias, hongos, parásitos y virus, un claro ejemplo es la pandemia que llevamos viviendo por más de dos años. El Covid-19 es un factor de riesgo que puede estar presente en cualquier entorno, sea laboral o personal de los colaboradores. Por ello, las organizaciones fomentan jornadas de vacunación para poder mantener el control de las enfermedades de este tipo.
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Riesgo Ergonómico
Estos tipos de riesgos se producen por factores como malas posturas, poca adaptabilidad del puesto de trabajo con las condiciones físicas de los colaboradores, levantamiento de peso, fuerza en exceso, entre otros, que tienen el potencial de afectar la salud física y mental de los colaboradores.
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Riesgo psicosocial
A pesar de existir innumerables factores de riesgo como el entorno, el puesto, el ritmo y carga laboral, el más común es el estrés producido por las actividades de trabajo; trae consigo reacciones en los colaboradores de carácter físico, psicológico y comportamental; además, tiene la capacidad de afectar directamente la productividad organizacional.
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Riesgo Mecánico
Está constituido por factores de riesgo físicos que pueden ocasionar una lesión física en el colaborador, a causa de acciones mecánicas producidas por herramientas, piezas, materiales, maquitas, entre otros, que en algunos casos puede ocasionar perdidas irreversibles o accidentes de trabajo mortales.
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Riesgos ambientales
Este riesgo puede ocasionar un efecto negativo o positivo en el medio ambiente, de hecho, la Norma ISO 14001:2015 lo define como una probabilidad de afectar el entorno a raíz de la operatividad de una organización. Los factores de riesgo más comunes son las emisiones, los residuos peligrosos, la contaminación del agua, del aire, entre otros.
Ejemplos de situaciones de riesgo en SST
Conocer los tipos de riesgos SST en abstracto es necesario, pero reconocerlos en situaciones concretas del entorno laboral es lo que permite actuar con eficacia antes de que se produzca un daño. A continuación se recogen ejemplos representativos de cada categoría, extraídos de contextos habituales en distintos sectores de actividad.
- Ejemplos de riesgo físico. Un operario de línea de producción expuesto durante toda su jornada a niveles de ruido superiores a 85 decibelios sin protección auditiva adecuada; un trabajador de la construcción que realiza tareas en cubierta sin sistemas de protección colectiva contra caídas en altura; o un empleado de almacén que trabaja en una nave sin ventilación suficiente durante los meses de verano, con temperaturas que superan los umbrales de confort térmico establecidos por la normativa.
- Ejemplos de riesgo biológico. Personal sanitario o sociosanitario expuesto a patógenos durante la atención directa a pacientes sin los equipos de protección individual adecuados; trabajadores del sector agroalimentario en contacto con aguas residuales o materias orgánicas en descomposición; o empleados de limpieza que manipulan residuos biológicos sin formación específica ni protocolos de actuación definidos.
- Ejemplos de riesgo ergonómico. Un trabajador de oficina que pasa más de seis horas diarias frente a una pantalla con el monitor mal posicionado y sin reposabrazos, acumulando tensión cervical y lumbar; un operario de logística que realiza levantamientos manuales de cargas superiores a 25 kg sin técnica correcta ni ayudas mecánicas; o un cajero de supermercado que trabaja de pie sobre superficies duras durante toda la jornada sin pausas activas programadas.
- Ejemplos de riesgo psicosocial. Un equipo comercial sometido a objetivos inalcanzables con presión constante de resultados y sin apoyo de la dirección; un trabajador que realiza turnos rotativos nocturnos de forma prolongada sin períodos de recuperación adecuados; o una situación de conflicto interpersonal no gestionada dentro de un equipo que deriva en un entorno laboral hostil y en deterioro del bienestar emocional de las personas implicadas.
- Ejemplos de riesgo mecánico. El uso de una sierra circular sin resguardos de protección en los puntos de corte; la operación de una carretilla elevadora en un pasillo con visibilidad reducida y sin señalización de zonas de tránsito peatonal; o el mantenimiento de maquinaria sin aplicar el procedimiento de bloqueo y etiquetado (LOTO), con riesgo de puesta en marcha accidental durante la intervención.
- Ejemplos de riesgo ambiental. Una planta de fabricación que vierte efluentes con disolventes orgánicos a la red de saneamiento sin tratamiento previo; una obra de demolición que genera partículas de polvo de sílice sin medidas de control del aire en la zona de trabajo; o una empresa de gestión de residuos que almacena productos peligrosos sin la segregación, señalización y condiciones de ventilación exigidas por la normativa aplicable.
Reconocer estas situaciones en el propio entorno de trabajo es el primer paso para incluirlas en la matriz de identificación de peligros, valorar su nivel de riesgo real y definir los controles más adecuados para cada caso. Un sistema de gestión HSE eficaz no espera a que el accidente ocurra: anticipa, clasifica y actúa.
Gestión efectiva de riesgos en tres pasos básicos
Un SG SST debe basarse en la identificación de los peligros presentes en las actividades diarias y no rutinarias de cada proceso; para el caso de Colombia, la NTC GTC-45 exige que las organizaciones cuenten con una matriz que identifique los peligros, los valore y determine los controles necesarios. Este proceso se puede realizar de forma eficiente y eficaz con los siguientes pasos:
Paso 1. Identificar los riesgos
- Cómo está estructurado el trabajo.
- Identificación de las actividades
- Condiciones físicas del lugar de trabajo.
- Histórico de incidentes
- Identificar posibles situaciones de emergencia.
- Diseñar el puesto de trabajo de acuerdo a las capacidades de los colaboradores.
- Otras consideraciones como áreas de trabajo, situaciones del entorno externo y amenazas.
- Cambios reales o propuestos en la organización.
- Cambios en la identificación de los peligros.
Paso 2. Valorar el riesgo
- Identificación del tipo de peligro o riesgo.
- Determinar la clasificación de la consecuencia.
Paso 3. Establecer controles
- Mitigar o eliminar el peligro.
- Optimizar los procesos, materiales, máquinas, actividades, equipos que sean potencialmente peligrosos para minimizar el riesgo.
- Implementar buenas prácticas de reingeniería y reorganización del trabajo.
- Fomentar controles que garanticen la capacitación continua de los colaboradores.
- Otorgar equipos de protección personal (EPP) idóneos a las actividades desempeñadas.
Con la implementación de un SG SST la organización podrá fomentar una política de trabajo basada en la prevención, por medio de la identificación anticipaba de todos los factores de riesgo a los cuales están expuestos los colaboradores, además de los beneficios que trae consigo como el cumplimiento legal y normativo, el aumento de la productividad, la sustentabilidad, la sostenibilidad y la continuidad de negocio.
Cómo priorizar los riesgos en SST según su impacto y exposición
Identificar y clasificar los riesgos SST es imprescindible, pero ninguna organización tiene capacidad para abordar todos los riesgos con la misma intensidad y al mismo tiempo. La priorización es el paso que convierte el inventario de riesgos en un plan de acción realista, asignando los recursos disponibles donde el potencial de daño es mayor. Sin este criterio de ordenación, la gestión preventiva se dispersa y los riesgos más críticos pueden quedar desatendidos mientras se dedica esfuerzo a los menos relevantes.
Los dos ejes de la priorización: consecuencia y probabilidad. Todo sistema de valoración de riesgos se construye sobre estos dos factores. La consecuencia mide la gravedad del daño que podría producirse si el riesgo se materializa: desde una lesión leve sin baja hasta un accidente mortal o una enfermedad profesional irreversible. La probabilidad o exposición mide con qué frecuencia el trabajador está en contacto con el peligro y en qué condiciones. La combinación de ambos factores determina el nivel de riesgo y, por tanto, su posición en la escala de prioridades.
Matrices de valoración: la herramienta más utilizada. La matriz de riesgos —también llamada matriz de probabilidad e impacto— es el instrumento más extendido para llevar a cabo esta priorización de forma visual y sistemática. Cruza los valores de probabilidad y consecuencia en una cuadrícula que clasifica cada riesgo en niveles: trivial, tolerable, moderado, importante o intolerable, según la metodología adoptada. Los riesgos ubicados en las zonas de mayor puntuación requieren acción inmediata y controles prioritarios; los de menor puntuación pueden gestionarse con medidas a medio plazo o simplemente someterse a seguimiento periódico.
El factor exposición como variable crítica. En entornos donde varios trabajadores realizan la misma tarea o donde la actividad se prolonga durante toda la jornada, la exposición multiplica el riesgo real aunque la consecuencia unitaria sea moderada. Un riesgo ergonómico que afecta a un único trabajador de forma ocasional no tiene el mismo peso que ese mismo riesgo extendido a veinte personas durante ocho horas diarias. La priorización eficaz incorpora este factor de alcance colectivo y no solo evalúa el riesgo individualmente.
Criterios adicionales que influyen en la priorización. Más allá de la matriz, existen factores complementarios que deben considerarse al ordenar los riesgos por prioridad: el cumplimiento legal, ya que algunos riesgos están regulados por normativa específica que exige controles obligatorios independientemente de su nivel en la matriz; el histórico de incidentes, porque un riesgo que ya ha generado accidentes o casi-accidentes en la organización merece una atención preferente; y la reversibilidad del daño, dado que los riesgos con potencial de causar daños permanentes —pérdida de visión, amputaciones, enfermedades crónicas— deben situarse en las posiciones más altas de la escala aunque su probabilidad estimada sea baja.
De la priorización a los controles. Una vez ordenados los riesgos por nivel de prioridad, la siguiente decisión es qué tipo de control aplicar en cada caso. La jerarquía de controles establece un orden de preferencia que va desde la eliminación del peligro en origen hasta el uso de equipos de protección individual como última barrera: eliminación, sustitución, controles de ingeniería, controles administrativos y, finalmente, EPP. Aplicar esta jerarquía respetando la priorización garantiza que los recursos se concentran primero en los riesgos más graves y en las medidas con mayor eficacia preventiva, construyendo un sistema de gestión SST coherente, trazable y orientado a la mejora continua.
Software para la gestión de riesgos SST
Para todos es conocida la importancia de identificar los riesgos de seguridad y salud ocupacional a los que está expuesta una organización. Pero este es solo el inicio. Es preciso, además, inventariar esos riesgos, diseñar controles efectivos para mitigarlos o eliminarlos y asociar riesgos con controles.
Esto requerirá información actual y confiable, y asignar tareas a algunas personas con unos tiempos de ejecución. El trabajo continúa con la evaluación de riesgos para establecer cuáles generan mayor impacto negativo. Esto será importante para la toma de decisiones.
La mejor forma en que su organización puede comprobar las funcionalidades de esta herramienta es asistiendo a la demo online.

Autor
Miguel Martín Lucena
Especialista en gestión de contratistas y coordinación de actividades empresariales
Profesional especializado en gestión HSE (Seguridad, Salud y Medio Ambiente), enfocado en la mejora de procesos, el cumplimiento normativo y la gestión de riesgos. A través de este blog, comparte conocimiento práctico para ayudar a las organizaciones a ser más seguras, eficientes y sostenibles.
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